Manual Gestión por competencias y valores en el capital huma
EUROPEAN OPEN BUSINESS SCHOOL
Lo interesante de este proceso no es tanto que la Alta Dirección sea un ejemplo
para otros, sino más bien la idea de que la dirección por valores puede convertirse en
una ventaja competitiva para las organizaciones a medio o largo plazo, es decir, un rasgo
que les permita diferenciarse del resto de competidores en el mercado donde operan.
El fruto de todo trabajo está dirigido a clientes/beneficiarios, que son en el fondo
seres humanos que sienten y tienen emociones, y por tanto es fundamental saber qué
valores priorizan en el momento de asumir su rol de consumidores.
¿Por qué emplear una dirección por valores?
La dirección por valores (DPV) es una herramienta del liderazgo estratégico
basada en valores. Esta integra la dirección estratégica con la política de personas, con
el fin de desarrollar el compromiso por un rendimiento profesional de calidad en el día a
día. Este tipo de liderazgo se basa en valores profesionales de autonomía, autoestima,
cooperación, compromiso y participación. Es decir que nos lleva a un modelo basado en
los valores corporativos.
¿Qué es, entonces, la dirección por valores?
La dirección por valores busca unir la realización personal y los objetivos de la
organización. Nos permite vincular el nivel estratégico con el objetivo individual, tomando
como ventaja competitiva, logrando aumentar los beneficios de la organización, a través
de la potenciación de sus equipos. El desarrollo de la organización cuenta con un
conjunto de creencias, valores y técnicas de intervención.
- Factores que impulsa a implementar una dirección por valores
• La necesidad de un alto rendimiento, confianza, compromiso y de
resultados óptimo.
• La falta de calidades en las relaciones laborales que no permite un buen
clima organizacional.
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